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Friday, 29 March 2013

Mirando hacia atrás: New Order - Movement

Factory Records. 1981

En la actualidad, el único disco que me permite conexión alguna con New Order es el tan "maligno y problematico" Movement, por más pretencioso que suene. Y no siempre fue así: llegué a ellos a través de Blue Monday (rmx 88') y Bizarre Love Triangle cada vez que eran bombardeados por la sección retro de VH1. Al mismo tiempo, como algunos de nosotros, tuve mi primer contacto con el punk a través de ese documental narrado por Iggy Pop, mientras este le sacaba jugo a unos cocos tropicales con una taldradora y mencionaba su novia colombiana. Inmediatamente mi fiel y único amigo virtual, Wikipedia, me informaba todo sobre el Punk y sus Vertientes (C) . Las siguientes dos semanas al shock inicial de estos descubrimientos, anduve escuchando pequeños, densos, fragmentos de Joy Division, Public Image, New Order, etc., porque mi conexión vía modem era un asco. ¿Que tan asquerosa era? Me demoraba cargando un video de youtube casi todo el día.

El perro ese de cara tétrica de Blue Monday 88'

Tiempo después, con conexión y computador mejorados (Windows 98' hasta el 2007, échense la bendición), pude finalmente enterarme de la hermosa canción de despedida, 'Ceremony', y de las pegajosas canciones de Power, Corruption & Lies, (la fabulosa 'Age of Consent', la embaladora 'Leave Me Alone', 'The Village' con su trance electrónico) . Sí, adoraba a New Order a pesar de no conocer un pito más sobre la banda. Quise adentrarme con profundidad, pero nada de lo posterior me llamaba particular atención. Escuché los sencillos de Pé a Pá con esa compilación de portada blanca (¿Substance?), y la vibra electro dance pop no ayudó para nada. Luego intenté con el impenetrable primer disco, que hizo declararme en derrota. Defraudado y con el corazón roto, me despedí de ellos por un buen tiempo.

1981

Pero como siempre pasa, esas primeras marcas musicales jamás se olvidan...en mi transcurso musical tenía que volver. Y esta vez, finalmente hizo 'click'. No me interesaba ninguna otra cosa más de ellos que 'Movement'. Entendí que era la continuación lógica de Joy Division, un disco mortuorio pero confuso, un disco incomprendido, en donde la pena y culpa colectiva de la banda sobre los eventos transcurridos en los meses anteriores, se fundía con la desesperación de poder encontrar una salida efectiva de aquella sombra aprisionante del pasado. Lo difícil del disco es justamente esa lugubridad, desafiando en sus partes más pesadas, al aún naciente teatro del 'rock gótico'. Lavados de teclados industriales, entre mínimas instrumentaciones y un funk gris fracturado e inhumano llenan la primera visión colectiva de la banda. El reemplazo de la pasión sobrenatural de Ian, por un nuevo maquillaje robotico, que se asemeja a los momentos más escalofriantes de Kraftwerk, remueve absolutamente cualquier remanente de punk antes presente. Por lo menos con lo que respecta a lo grabado, ya que durante esta época  las apariencias públicas de la banda mantenían un cierto espíritu caótico/pero distanciado, como podemos ver con un Bernard vuelto nada durante un festival de Glastonbury o personificando maniquíes con neurosis de guerra en la cadena televisiva de Tony Wilson.

Consideremos además que es un engaño el que imparten con 'Dreams Never End' al principio del disco. Una canción que justamente da una lumbre de esperanza, en medio de las vocales algo perturbadas de Peter Hook. De ahí en adelante, se torna más y más brumoso el asunto. 'Truth', un mini-Eternal abrasivo, que es continuado por la balada alquitranada 'Senses', llena de chispeantes sonidos metálicos y turbios teclados psicodelicos, 'ICB' y su música de baile post-mortem futurista fracturado, que podría rivalizar a los mismimos The Cure de esta misma época, si no fuera por la triple glacialidad de New Order. O -hablando de tres-, la triada tribal que termina el disco con, 'The Him', sofocante en su grotesca melancolía espiritista que invoca todo tipo de imaginarios pertenecientes a tiempos imaginarios fantásticamente desagradables, 'Doubts Even Here', un velorio siniestro, respaldado por una percusión militar que oprime psiquicamente al oyente hasta que quede como una esponja pulverizada, y la fantasmal 'Denial', que da por inconclusa la tormenta psicológica , vislumbrando una diminuta tonalidad de humanidad, pero jamás de resolución: "all of this is a gift/such a painful companion inside of me/it comes and it goes and it frightens me/...the answer's not there".

De aquí, no se pueden sacar pistas inmediatas del futuro por venir. O de que si quiera hubiera futuro alguno. Por mí, New Order pudo haber llegado hasta acá si no hubieran luchado lo suficientemente consigo mismos. Y a pesar de la lucha, ciertos tonos de la monolítica presencia musical aquí presente aparecerían en el éxito triunfal de 'Blue Monday'. Sin embargo, por esta misma confrontación/confusión me siento atraído a esta etapa inicial, sin que sea una escucha regular, ya que sería fácil perder la cordura, como con los viejos Joy. Como era de esperarse, también la influencia de los primeros NO se hizo sentir en bandas de distintas calidades, unas que presagiaban sombrías austeridades por venir, otras que luego darían lugar a extremas vertientes dentro del genero industrial, otras que luego influenciarían mucho del pop independiente de los 80's, y otras que cambiarían el juego para siempre. 

Se acerca el toque de ellos en un festival a realizarse en mi país. Pero el tiempo no pasa en vano...y creo que  es hora de matar la nostalgia para conocer a la banda que no me atreví a conocer, aunque sea en el pasado.

Sunday, 24 March 2013

Mirando hacía atrás: The Durutti Column - The Return of the Durutti Column

Factory Records. 1979


Sí anarquía. Sí Buenaventura. Sí situacionismo. y ya que hemos sacado a pasear a aquellos tres (referenciales y) tristes tigres, ahondemos en la refrescante anacrónica laguna musical producto de Vini Reilly & Martin Hannett [estrellas irreconocibles/irreconocidas ltda.]. Es cierto que lo que uno menos se esperaría de tal titulo del disco, tan exquisitamente violento diseño (papel lija. idea bastarda corrida de las memorias de un intelectual francés) y de aquel contexto musical, -tanto del caso local Manchester, como de momento histórico a nivel mundial-, fueran calmos virtuosismos de guitarra, que en vez de incentivar miles de pensamientos furtivos de naturaleza helada o una inmediata nausea existencial o indignante furia termometrada, relajan los canales de la sangre y adentran al oyente en un espacio silente, meditativo que no es muerto sino vivo. colorido. delicado.

Piezas únicamente instrumentales, denudés casi: la batería suena como un grillo incesante que ha sido amplificado cien veces su magnitud original, y el bajo rueda como una cómica slinky-oruga envuelta en los alargados y marcianos dedos del viejo Vini. Escucho algo de esa lucha continua (LC) entre lo pastoral, romántico, interno vs. el mundo vomitivo, sabor hollín, exterior, que da génesis a un resbaloso lenguaje propio que no es ni uno ni lo otro y que me hace pensar que el nombre de la banda/disco no es tan alocado como aparece en primera instancia. 'The Return...' es una pícara bofetada al punk de la época y a la vez,  bueno: ¡una formulación anarquica! La paz interna capaz de eliminar el permanente neurótico zumbido dogmático de una sociedad mecánica.

Johannes Itten (1930's)

Música de instantes suspendidos, no tanto música de muebles (Satie) o música de aeropuertos (Eno), que predice -al igual que otros materiales artísticos aquí reseñados-, muchas corrientes musicales por venir, tanto en espíritu como en forma (otras D's: desde Don Caballero dasda slowDive y dasta Ducktails ), pero que lastimosamente está cargada de la tragedia del artista incomprendido. Vini Reilly ha continuado su particular expresión, a pesar de contratiempos como la muerte de su mecenas Tony Wilson o la falta de reconocimiento, que ha llegado al punto de arriesgar su propia salud y bienestar, -al igual que muchos desconocidos maestros de nuestro país-, transformando en incierto el futuro del artista. Por ahora, podemos rescatar su memoria, reconocer su silente genialidad y reconocer que ha sido uno de los más grandes guitarristas no valorados de los últimos tiempos, y que  este disco acompañado de su secuela, deberían ser de los más importantes del movimiento post-punk o para cualquiera que esté interesado en los desarrollos de la música underground desde siempre.

//cortes recomendados//


Monday, 11 March 2013

Los agujeros blancos y negros: Push the Sky Away

Antes que nada me gustaría agradecer al joven Cienfuegos que me ha invitado y dado el privilegio de escribir en este blog de alucine. Ya habiendo dado gracias a la invitación de Cienfuegos (y por fin cumpliendo con ella) proseguiré con mi opinión acerca del nuevo álbum de Nick Cave y las malas semillas, admito que me demore un poco en escucharlo, lo tenía algo abandonado al pobre.


Push the Sky Away es el reciente disco de Nick Cave and the Bad Seeds publicado, no hace mucho, el pasado 18 de febrero. En esta nueva entrega se cuenta con el regreso de Barry Adamson al cual no veíamos desde Your funeral my trial (debido a la partida de Mick Harvey en el 2009), y vaya que este regreso se siente, se siente la misma crudeza que en Your Funeral my trial y hace algo de falta la rudeza que le proporcionaba Harvey a la banda, aún así, no está mal. Podemos encontrar a un Cave mucho más maduro, al mismo Cave desafiante de fantasmas y amantes, con un aire reflexivo (no tan sanguinolento como en The Boatman´s call) y un poco más oscuro que siempre y un artista que cada vez se ve- y se oye- más seguro de sí mismo. Push the sky away son tan solo nueve canciones, cosa a la que no estamos acostumbrados con Cave que nos manda como 12 canciones por disco, pero no os dejéis engañar, a pesar de ser un disco corto es un disco al cual hay que estarle dando continuamente cuerda (cosa que yo aún no termino de hacer) y probablemente este sea el encanto del mismo, no es un disco que estalla en las manos al instante, es un disco que toma reflexiones y nostalgias como pasos, es un disco que va, como dicen, de “a poquitos” y sacado (claramente) de las mismas páginas de un cuaderno cualquiera de Cave. Podemos encontrar guitarras sutiles, pequeños sonidos “engomadores” que se escuchan como una lejanía precisa, arreglos precisos, ciertos arranques que dejan ansiando por algo de acción, algo de romanticismo y sobretodo, en mi opinión, va muy bien si usted quiere escuchar algo y no tener la necesidad de pensar en algo, solo darse el lujo de escuchar, como para salir a caminar o ir escuchando en un bus y mirar por la ventana.

Wide lovely eyes:
Daaaaaaaaaamn, esta es la típica encantadora canción poética de Nick Cave, una chica de ojos encantadores que siempre parte, hay un sonido que no alcanzo a reconocer que suena durante toda la canción y lo escucho como una especie de reloj que va muy rápido y es hipnotizador.


Water´s Edge:
Ohh sí, esto era lo que NECESITABA escuchar en este nuevo álbum, esta oscuridad sensual que hace temblar de Cave and the bad seeds no podía faltar, es de esas canciones que uno al detener se siente cometiendo delito, no se puede, NO SE PUEDE, hay una percusión mágica como si uno estuviera cayendo bajo una especie de embrujo o más bien una perdición oscura en un desierto, una perdición de esas que uno no puede dejar a medio acabar “But you grow old and you grow cold!!Yeah you grow old and you grow cold!!”  Nos entre susurra Cave como sentenciándonos. Realmente una canción irresistible y una canción NECESARIA en este disco ya que esto se extrañaba muchísimo.


Y pasamos de esa vigorosidad a Jubilee Street que nos toma del todo desprevenidos después de aquella oscuridad. Diría con seguridad que esta es la mejor canción de todo el álbum, habla de la atormentante mujer enigma de Cave. Tiene lindos arreglos y es normal que encante al instante. Luego más tarde:


"On jubilee street there was a girl named Bee
She had a history, but she had no past"

Algo que descubrí la primera vez que escuche a Cave era la magia que tiene su voz, como si le estuviera narrando una historia a uno, con el cigarrillo en la mano y la copa en la otra, algo similar a la película The Wings of desire (que fue la primera vez que lo escuche).

"Curtains are shut, the furniture is gone
I´m transforming, I´m vibrating, I´m glowing
I´m flying, look at me
I´m flying, look at me now"


Veo y oigo, justo aquí, como se empuja el cielo hacia afuera como nos indica el título del disco, justo en el momento 4. 35 la canción comienza a  tener dramáticos cambios y una guitarra que comienza a tomar arranques de energía despegando solo lo suficiente, es como si la avalancha de salvación y gloria estuviera llegando, ahora la sensación que siento con este disco es una infinita nostalgia, muchísimo más tranquila y quizás mas vigorosa que en sus otros discos, parece haberse alejado totalmente del drama, el niño enamorado y frustrado dentro de Cave parece haber crecido.


Pero aún más hermosa Mermaids, aquí podemos asegurar de una buena vez por todas que Cave  a través de sus dudas con la religión y los mitos, como los ángeles y las mismas serenas, puede llegar a crear una belleza de canción, es muy probable que si usted no crea en las serenas ni crea en Dios escuchando esta canción crea que si es posible que aquellas cosas si existen y pueda jurarlo, porque es demasiada belleza, pero podrá jurarlo solo  lo que dura la canción.


We real cool:
Esta canción me recordó algo a Stagger Lee, por ese sofisticado estulo, lo curioso de esta canción es que aquí se hace una burla a Wikipedia, según dijo el mismo Nick varios apuntes que hizo para las letras eran curiosidades que googleaba fueran verdad o no y que con ello quería ilustrar como el internet influencia los eventos y cosas misticas-absurdas. Hasta llegar a hacerse la pregunta “¿Cómo asignamos y reconocemos el peso de lo que es realmente importante?” y aún más gracioso, yo saco este apunte de una página de internet. Lulz. (Aclaro que quise hacer este apunte acá para no confundir.)


Higgs Boson Blues:
Increíble letra, aquí tenemos al Cave olvidándose por el olvido a punto de meterse un traque y ebrio hasta las trancas algo que le va subiendo el sabor a la canción son esos tambores que  parecen incentivar el suspenso de la canción misma mientras Cave dice: Can you feel my heartbeat?  


Y para terminar, nada como en Push the Sky Away, la última canción del disco que lleva este mismo nombre. Este es el momento más luminoso de todo el disco, acá podemos encontrar el sentido de la portada del álbum y el título del mismo, la luminosidad, lo blanco, el querer y el tener que seguir el camino, la pureza. Y se acaba y llega uno y dice “¿Ya se acabo? ¿Qué fue eso?" Pues he ahí, la perfección.


Para concluir, no es el mejor de Nick Cave and the bad seeds, pero sin duda es un gran álbum, muy bien hecho, con sus buenas composiciones, su calma extraña, sus agujeros negros y sus luces brillantes blancas y esplendorosas, sus fantasías, su profundidad y  tan reflexivo que puede llegar a ser peligroso y, sobretodo, la oportunidad de empujar el cielo hacia fuera. Un disco que al principio puede parecer aburrido pero que puede llegar a enamorar.


PD: Deseo al lector que esté pensando en escuchar este disco que le caiga en las manos en el momento adecuado para que pueda apreciarlo al instante.

Wednesday, 27 February 2013

Mirando Hacia Atrás: Liars - They Threw Us All In a Trench and Stuck a Monument on Top (2001)


Para esta oportunidad, revisaremos el disco debut de la banda Liars. Nos dividimos las nueve canciones del disco entre tres colaboradores del blog y estos son los resultados (tan tan tan TAN TAN TAAAAN).

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Instrumentación vaga y silenciosa en el fondo. Twinkle-twinkles en el fondo. Vocales vagabundescas/ perezosas. Liars nos logra engañar, nos hace pensar que este disco será otra exploración pretenciosa y abstracta de alguna banda de math rock de finales de los 90's. Luego un truenazo funk disonante irrumpe agresivamente. 'c-an y-ou h-ear u-s? Can you hear us? CAN YOU HEAR US? CAN YOU HEAR US?!' BOOOM. ¿Están escuchando putos? Son Liars BANG BANG, venimos a pegarte en la cara con un martillo mientras duermes. America está ardiendo y tu estás pendejeando. Las cuentas de servicios están elevadas. Y tu estás con pedazos bien ajustados de cinta aislante en tus ojos. Disco punk disonante. Esto es distinto. Están jugando a formas antiguas con una inyección de sangre ebulliente. La bilis se encuentra ahí para que todos puedan saborearla. Más un The Pop Group surrealista que Gang of Four. El pánico está en las calles. Disparos. Bombas. Discursos que no son lo 'suficientemente ingeniosos. suficientemente politicos' al ritmo de un funk angular esqueletico y desesperado. TENEMOS EL DEDO EN EL PULSO DE AMERICA 'podemos ganar/podemos ganar/podemos ganar' ¡DESPIERTA DESPIERTA! Y que despertada tan hideputa que ni si quiera se puede bailar.

Segundo ataque. Bajos pegajosos. New Wave derretido con manipulaciones electrónicas. Ahora Liars quieren que bailemos como marionetas. Ellos son encantadores de serpientes que se burlan de nosotros. Vamos, baila. No tienes decencia alguna. BAILA BAILA. Las vocales cambian de octavas. Parecen transmisiones de una radio dañada. Los ritmos cambian esquizofrenicamente de bailable a seco una y otra vez, de tiempos una y otra vez al igual que las letras: 'me encanta el olor de tu baño/estamos atrapados/¡ tómalo violentamente!/dientes brillantes/para una perfección/los más blancos/asumo yo/ciencia ficción/medio tiempo/'SR. USTED ESTA EN FUEGO SR./¡NO SR. ESTOY BIEN!/¡UN VASO!' Tan feroz como una banda de 1977. Año cero una vez más. Después de de escucharla jamás la olvidaran. Han pasado casi seis años desde que la escuché por primera vez y sigue emocionándome desde las vísceras, como siempre. Y pensar que luego este revivalismo recayó en cosas tan anodinas como Two Door Cinema Club (ASCO).

Tercer capitulo. Aquí vienen una vez más, como desolladores Genghis Khanianos con la gracia de un ballet húngaro  compuesto por borrachos y depravados. 'Loose Nuts on the Veladrome'. Apto titulo. Disonancia absurda para arrancar la piel de tu enemigo a tarascazos y uñas largas, antes de desnudarse y romper patinetas en las caras de personas al azar, mientras uno corre desnudo y con el cuerpo pintado, a través de un vecindario burgués de la ciudad. 

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[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[ Isai ]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]
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Impresión, vaga... pero que seduce a escuchar con el microscopio Liars, han tenido la capacidad de resbalar de mi memoria a cada escuchada de un material desconocido, generar un hilo evolutivo entre cada uno de los 3 álbumes que he escuchado (Drum's not Dead, y Liars, los dos restantes) plantea una cadena genética compleja entre el pez, un pájaro y la máquina de escribir que abre el ritmo del track “The Garden Was Crowded and Outside”, con sus golpeteos mecanográficos simulados por las percusiones y la campana que indica el abismo cercano del renglón, no continúes, que si la tierra no ha sido plana, la hoja lo es, al seguir caerás en un rodillo, pero la batería regresa a su ritmo, indica el espacio entre líneas. 

La marcación del teléfono, tal vez de 20 dígitos, da paso a un timbre de espera, la vida cotidiana de oficina, para todos los Josef K (en lo que nos hemos convertido después de cada transición “democrática”, condenados a un proceso legal, por quién sabe cuál crimen, o por lo menos es la situación de México), una orquesta de aparatos monocromos en espacios reducidos , que de pronto cobra vida, sin vergüenza por ser confundidos en una historia de pomposidad fantástica de Disney, ahora no sólo la máquina de escribir se transmuta batería, el teléfono es voz, proclama la espera telefónica “...They cut me up at the medical school”, la guitarra rebota entre la opresión, y el bajo con una gravedad poco usual, atrae, no puede hacer más que tomar el papel central en mi apreciación de Liars, lo que me seduce es ese bajo que va a correr con esa fuerza por todo el álbum. 

 “They put me in the seamless mixer” Tumbling Walls Buried Us With Debris And ESG. El bajo, un arácnido que sube pata por pata, por una pendiente indefinida, un sonido de procedencia vaga da vueltas, hasta que se abre la batería que ha perdido su velocidad mecanográfica para dar lugar a formas más irregulares, la voz diluye el sonido rotatorio, el sonido rotatorio diluye la voz en un dialogo, operador-instrucción “you push a lot” “rather be lost than found” universos musicales un que abren la realidad para que de ella broten nuevas y viejas o es que el punk llego para quedarse, multifacial. 

El dance punk encuentra en Liars o por lo menos eso me parece eso a una bomba de sonidos intemporales, posibles entre This Heat, en Black Flag y Gang Of Four, mal logrados a mi parecer por The Rapture, siendo una versión light, purgada de las letras situacionistas de Gang Of Four o de cualquier postura crítica, si se cabe preguntar cuál es la postura crítica en Liars, será complicado responder, ya que sólo se encuentran objetos que difícilmente se identifican en otras bandas, la crítica aquí toma forma de una introducción de elementos irreverentes, con pretexto de sonidos “ya conocidos/pero desconocidos”. “Rather be loved than not loved again” 

Nothing Is Ever Lost Or Can Be Lost My Science Friend Tengo la impresión de que en el álbum hay unas joyas a destacar, esta es una de ellas, el bajo se ha vuelto mi obsesión y también esos ruidos que me niego a identificar, pero comienzo a sospechar su procedencia, la guitarra se ausenta de su forma regular, y lo que yo esperaba era un ruido raro, me parece ahora la guitarra, la canción que contiene unos susurros, “let's start up the test”, para saber porque los interiores están vivos y los exteriores muertos, una autopsia de... ¿de qué?, de lo que se te ocurra, el espectador-escucha se sale de su posición apreciativa, para investigar las causas de las máquinas imaginativas con núcleo de procesamiento punk. Al final de esta cuasi-opion, que más pretexta narrativa, daré mi opinión. 

Liars se complica en cambios radicales que los hacen complicados de reconocer en cada álbum, por lo que apreciarlos de manera constante, me es un tanto complicado, al final de un experimento personal por encontrar las formas de describir elementos que se encuentran excluidos de las narrativas comunes, así como Liars y otras bandas se me ocurre en este momento Hoover, incluyen bombas de esquemas en sus letras y sonidos dirigidas a los discursos “normales” de la protesta punk. Pareciera aquí que repruebo a The Rapture, por lo que alabo a Liars, y podría corregir el camino y decir que The Rapture, son tan creativos como Liars (si de cualificar se tratara), pero creo que es la percepción de sensaciones en Liars encuentra colores bajo un método compositivo poco usual, y en The Rapture, la fuerza falta o es desmedida en otros casos, aunque no es una sentencia definitiva para The Rapture. Para Liars, mi opinión es clara, mi exceso de palabras es innecesario, son una gran banda.


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[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[ Nestor ]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]]
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Mirando hacia atrás, me siento cada vez menos convencido de concederle a Liars (y sí, Liars del comienzo) la distinción de ser parte del "dance-punk" dosmilero como todos los ejemplos genéricos que parecen haber aparecido después de estos, The Rapture o, por ejemplo, del imitar los momentos "bailables" de Franz Ferdinand o Bloc Party (y muchos de estos sin conocer siquiera las raíces de bandas como estas, llámense ESG, Liquid Liquid u Orange Juice). Hasta en este mismo debut se advierte que la agrupación mantendría un deseo no de ciegamente exprimir hasta la última gota de lo que llegó a ser la ola "revivalista", sino de hallar identidad propia (algo que se le hizo difícil a muchas bandas de Nueva York alrededor de ellos, muchas parte de esta escena o con conexiones con esta que luego sucumbirían a la presión comercial y se vieron forzadas a adaptarse a las nuevas "necesidades" sónicas a medida que varios sonidos fueron siendo sacados a colación otra vez durante la década... no, no les voy a decir nombres, ustedes probablemente sabrán de al menos un par de casos y lo mismo fuera de esa "escena" geográfica), tomando como punto de partida este álbum, que obviamente los terminó contextualizando como parte del "revival" por un buen rato. (Si lo piensan, hasta el mismo título del disco parece mofarse con discreción del hecho que Liars pareció ser atado, junto con otros grupos que tenían tendencias similares, a un cierto concepto y fue reducido al mismo por un buen rato.)

'This Dust Makes That Mud', no muy sutilmente situada como la última canción de este debut, es (sin rodeos) monstruosa, pero ejemplifica y advierte las tendencias posteriores hacia las que se direccionaría Liars. Hay dos formas de verla: con ojos de disco compacto o de vinilo, y en cualquiera, es técnicamente) el tema más largo del álbum. Según investigación propia, en vinilo, como buen "lock-groove", cuando llega al octavo minuto de canción (y si no tiene un reproductor de vinilo automático), se topa usted con un "loop" eterno (o que dura hasta cuando desee) de percusión, ecos de guitarra(¿s?) aguda(¿s?) procesada(¿s?) y bajo estáticamente repitiendo un fraseo no muy distinto al que mantuvo durante buena parte de los ocho minutos anteriores. Por supuesto, los CDs no tienen esta opción... lo que sin embargo no hace que se salve usted de ese "loop". En un gesto que aún no sé si describir como Albiniano (¡ja! no puedo creer que dije eso) o simplemente un desafiante examen de paciencia para el consumidor de CDs, al llegar al susodicho minuto ocho, el "loop" se repite por veintidós minutos hasta que en los segundos  finales se enlentece y desvanece.

Antes de volverme a referir a este "loop", vale la pena observar la composición que lo antecede que, como ya dije, da pistas sobre la futura dirección del grupo. Es probablemente la canción del debut que más esfuerzo de grabación y producción les pudo tomar. Comienza con bajo y cimbales dominando el tema hasta dirigirse hacia un comienzo que me recuerda a la introducción de "Me and You", una de las dos que Egg Hunt (proyecto pre-Fugazi de don Ian MacKaye) lanzó como sencillo: la batería aparece espectacularmente y da comienzo al resto de las acciones. La percusión que sigue... me confunde... me suena como algo que John Bonham hubiera grabado para un colectivo de trip hop si hubiera alcanzado a llegar a mediados de los noventa, mientras que la guitarra suena como un tocadiscos que produce tonos con cierta angularidad y... una veces la batería se va... y da paso a las letras (casi rapeadas, de forma lenta) de Angus Andrew, apenas entendibles... y luego la batería vuelve... y sigue la misma dinámica de "estoy acá" y "ya no" hasta que las vocales se van, la batería regresa, impetuosa, el bajo no deja de repetir secuencias muy similares y entre los tonos cuasi-abstractos de la guitarra se entrevé una muestra de... alguien... no tengo idea quién... hablando, tal vez el momento de más dinamismo de la canción.

Y luego, el toparse con el "loop". Pero los primeros ocho minutos se me van rápido. Bien pudo ser una larga composición de hip hop instrumental abstracto, pero es esencialmente una elaboración que toma de las tendencias exploratorias post-punk y las mezcla con un sonido casi (reitero) trip hop, sin tener la sensación de introspectividad de ese género y buscando un punto de abstracción que lograrían encontrar luego en, por ejemplo, 'Drum's Not Dead'. Y hablando de hip hop, si yo fuera productor o DJ de ese estilo, no duden que me verán intentando crear una composición centrada alrededor de ese “loop" o de la misma canción. ESG no estaría de mal humor si algo por el estilo ocurriera...


Wednesday, 20 February 2013

Chelsea Wolfe - Prayer for the Unborn

Southern Records. 2013

Uno pensaría que después de lanzar uno de los discos más sombríos de principios de la década, Chelsea Wolfe descansaría en sus laureles y le bajaría el tono a sus draculescas ambiciones. ¿No? No. La cantautora norte americana, aquella linda chica que se dedicaba a cantar agrias canciones de folk-rock, se ha transformado radicalmente en estos últimos 7 años desde el lanzamiento de su primer disco, tanto así que su apariencia física es una clara reproducción de la pesadilla artística que ella misma se ha dedicado a construir  desde lo más interno de su ser (tomen aquello como algo positivo).

Esta travesía a las catacumbas, continúa con una re-edición de un tributo hecho por la artista a la legendaria banda de verdadero punk, Rudimentary Peni, correspondiente al año pasado. Justamente las canciones aquí no parecen covers en lo absoluto, conociendo que RP se dedicaban a cortos, sombríos y frenéticos asaltos de una duración no más larga del minuto. Por lo tanto, Chelsea se dedica a cometer un crimen de la orden alquímica a estos asaltos: los transforma en irreconocibles, envolventes y húmedas caricias en la oscuridad mortesina, en amenazantes suspiros de agonía que podrían hundir cualquiera en un sarcófago de hielo psíquico  Llorar en las mañanas, echarse polvo de arroz en la cara hasta parecer un cadáver y sucumbir ante el mareo eterno de la existencia...desmayarse ante el quebranto más puro, al quebranto más abisal, porque la materia humana no ha de dar para más. "Rehearsal for Mortality".

Aquí hay magia en juego. Estas canciones ya no pertenecen a una agrupación de presencias esfumadas. Pertenecen a esta hechicera moderna, que no se satisface hasta iniciarnos en sus vaporosos y enigmáticos ritos. A lo que sigue...

//cortes - recomendados//
'Dissolution/Rehearsal for Mortality'








Saturday, 16 February 2013

Mirando hacía atrás: Van Dyke Parks - Song Cycle

Warner Bros. Records. 1968

1968. La cúspide y posterior desintegración del idealismo occidental, y su subcultura. Mayo del 68'. Vietnam. Martin Luther King. Post-verano del amor. Fisuras, fisuras, fisuras. Este pálido reflejo de disco, inestable y tambaleante es uno de aquellos tantos que se nos presentaban como representación de el sueño febril de aquellos tiempos. Van Dyke Parks también fue uno de los maquinadores del infame/legendario 'Smile' de Beach Boys, influyendo la mente de Brian Wilson como ningún otro. Por ende, no es sorpresa que este disco funcione como una desmaterialización de la música popular de la época hasta el punto de que sea el equivalente a una fina lámina de vapor sonoro.

                                                                                     Monet. 1908

En un instante puede entrar algo de folk sureño, seguido de dramatismos típicos de Broadway, algo de ragtime, cabaret, arcaicos arreglos que se desligan en cacofonías casi imperceptibles, todo bajo un limpio  filtro psicodélico. Reina la incertidumbre de un caos controlado, una densidad de pigmentos sonoros sobrepuestos unos a otros, resbalándose del lienzo. ¿El sonido de un reflejo siempre cambiante? Llevo escuchando este disco casi unas veinte veces ya y me es imposible atrapar una fija impresión aural. Lo que me queda es la constante intriga apocalíptica  del tiempo anteriormente mencionado, imbuida en las grandiosas y alienigenas harmonías en este corto breviario de 'ciclos' que se funden como una gran nube de sueños lucidos. ¡El sueño colectivo de los 60's que lentamente desaparece en el horizonte!


A 'Song Cycle', lo vi últimamente superpuesto como aquel compañero espiritual del 'Marble Index' de Nico, como dos caras de un enigmático 'final'. Un positivo. Un negativo. Una afirmación para nada descabellada.

//cortes . recomendados//
'Palm Desert'
'The Attic'
'By The People'



Sunday, 3 February 2013

Iceage - You're Nothing

Matador. 2013

Al escuchar la nueva entrega de Iceage, puedo afirmar que desde hace mucho tiempo ni sentía un sincero impacto emocional con un disco de punk en mucho tiempo (sí, hay agrupaciones agrésivas que mantienen un enérgico ethos, pero que se atascan en manejar una pose), ni se introducían las inmediatas larvas de la melodía por mis orejas. Iceage eran bien posudos, bien, acá yace la desidia monumental de la post-adolescencia. La gran resaca al final de la ingenuidad 'cool', "I know it feels like shit". Creo que el haber saboreado las desgracias y victorias que traen la gasolina y el pavimento durante un tiempo, han logrado diluir las barreras glaciares que imponían sobre ellos mismos y el mundo. Por ende tenemos resultados como la trágica, 'Morals', contenida en melancólicas notas de piano que aumente la acreciente angustia/amenaza  cuando finalmente llega la explosiva sección 'hardcore' que termina con Elias casi llorando en peyorativa: "to be someone like you, unable to cope. life's weight...WHERE'S YOUR MORALS?! WHERE'S YOUR MORALS?!". Como para dedicar a una generación cobarde. A esta generación cobarde.

No como en el anterior disco, acá hay canciones tangibles. Emociones a flor de piel. Preocupación. Reflexión. Esta mierda es real. "ahogándonos en ambiciones/tan cerca/tan reales/nada hay...se nos está acabando el tiempo" (Awake). Y a veces siento el vil hálito de 1986 nadando en este melódico, vivaz y salvaje golpe en el pecho, pero no importa, porque la banda ha logrado una transformación tan significativa como había sucedido con The Horrors hace unos cuantos años, abandonando aquél jugueteo inicial del que  muchas bandas jamás pueden escapar: arrancándose la piel para sobrevivir (ex-'consentidos' por la hegemonía esnob de publicaciones 'independientes'). Siento que Iceage están verdaderamente encontrando un camino, re-actualizando una vertiente de música honesta, por fuera de adornos superfluamente pendejos. Esta carcasa se vuelve menos y menos importante, que el grito que la banda está lanzado al universo (aunque sea difícil por ahora entender el acento desgarbado de Elias). Un grito coherente, que va creciendo con uno, entre más vueltas y vueltas dé en nuestros pequeños cerebros.

//cortes . recomendados//
Morals
Awake
In Haze
Ecstacy

//para acompañar//


Rites of Spring. Rites of Spring. 1985


Wednesday, 30 January 2013

Mirando hacía atrás: Antioch Arrow - The Lady Is a Cat/In Love With Jetts (1993)

Gravity Records. 1993


Mientras los 'posterboys' del rock alternativo se tomaban las listas Billboard 100 a principios de los 90's, otro cuento completamente distinto pero no disímil acontecía en lugares como San Diego, California, gracias a  bandas que cometían constantes actos de aparición y desaparición en la legendaria, pero ya desvanecida discográfica independiente, 'Gravity Records'. De repente aparece, Antioch Arrow, a principios de los 90', con una fuerte carga de extravagancia, caos y pretensión para aquel mundo bastante conciso del 'hardcore'. ¿Primeros pensamientos de la escena punk respecto a la banda? 'Poseros'. Los chicos Aaron Montaigne, Jeff Winterberg, Mac Mann y Andy Ward se encontraban con las ideas exactas en el momento equivocado, en cierta medida anticipando la morbosidad/glamour decadente que se desarrolló durante el boom del 'emo' durante los finales de los 90's a mitades de los 2000's, y creando las bases para el post-hardcore violento de bandas que pertenecerían a otras disqueras, como la legendaria 'Ebulittion Records' (Portraits of Past, Orchid).

¿Qué contiene esta anticipación? ¡TEATRALIDAD señoras y señores! y ruido, mucho ruido. En, 'Lady Is a Cat', todo resulta un borrón inmaduro que exagera la formula Fugazi/Drive Like Jehu a la velocidad de un carro de Nascar que es conducido por un niño cocainómano y a la ferocidad de una estampida de rinocerontes africanos  Hay ligeros toques de lo bizarro: teclados que son ahogados por la producción pecueca, letras juveniles que no tienen sentido ('Like a whip slashing on my wrist/this would all look better in a different shade of blue/like a rain, kind of, sort of') y estructuras extrañas (pero melódicas) que parecen derramarse por todas las esquinas de la mente. No había una sola banda que sonara así en 1993Créanme. Sin embargo 'Lady...' no es él definitivo documento musical de la banda...



Gravity Records. 1993

(silencio) ¡rolling! Y es como si Antioch arrojara un ladrillo de concreto lleno de ratas contra tu nariz antes de que ellos personalmente bajen a dejarte sin cartílagos en la cara. Finalmente han encontrado su llamado cimarrón, su crudo y maldito cimarrón. Además, la génesis de la estética 'emo' no podía ser más concisa -como lo había mencionado antes- gracias a un ligero toque de perversidad gótica que acaricia la música. Montaigne suena como un híbrido nosferatu glam de los 90's mientras la banda se dedica a no mantener norte ni sur. Órganos de iglesia entran y salen caóticamente de la mezcla para derribar las paredes del buen gusto, ajá al igual que: 'who's gonna be the first to catch the bouquet?/we're all gona wear black black black/SHE SAID I DO! SHE SAID, 'I DO'!!!' No puedo imaginarme la concepción de este disco, ni tampoco la del tour (del cual hay fragmentos en Youtube que han quedado reducidos a puro ruido por la calidad de las videocamaras de la epóca). 'In Love With Jetts' haría que los pacientes de una clínica psiquiátrica se retorcieran ritmicamente como si estuvieran bailando, que ejecutivos de una gran corporación se desajustaran la corbata antes de tirarse por el hueco de un ascensor y además, hubiera puesto una malévola sonrisa en la cara de Lydia Lunch.


Estos tipos llevaron el hardcore a un punto tan extraño y perturbador que ni siquiera, hasta el día de hoy se los suele voltear a escuchar.  Me atrevería a decir que cada vez que se habla de post-hardcore o hardcore o punk o lo que sea, se suelen evitar con asco las obvias huellas que esta banda dejó atrás...por eso digo: ¡al carajo con los cánones! Ayúdenme a que algún día respeten a Antioch Arrow y su pequeña revolución, como lo merecen, aún así sea unos 20 años después.

//cortes . recomendados//
Ain't My Day (Lady Is a Cat)
Conspiring the Go-Go (Lady Is a Cat)
The Puppy Love (In Love With Jetts)
This Great Wall (In Love With Jetts)

Tuesday, 15 January 2013

Mirando hacía atrás: Can - Future Days

United Artists Records. 1973

Espero que algún día acá suceda lo que sucedió en Alemania durante los 70's. La música de ese entonces que no estaba ni en la tradición folclórica  ni en la imitación de las tendencias de moda, esculpió una corriente trascendental inclasificable, que cambió completamente el juego de la música popular hasta el día de hoy. Can, es la más celebre de todas aquellas bandas de la época  y hasta reconocida en nuestras tierras por los típicos melomanos y los escabrosos pseudo-intelectuales que se creen de mejor familia porque saben quien carajos es Damo Suzuki. Una banda que produjo discos tan distintos los unos de otros, con una excelente constancia pero siempre en base a la improvisación y el constante flujo sobrenatural de ideas, que aterra y persiste aún como un fantasma de mansión embrujada.

'Future Days', lanzado hace 40 años, es para muchos 'el canto del cisne' de la banda. Para mí, es uno de los discos más airados, extraterrestres, hermosos y elevados del rock. Y tal vez, no solamente del rock, porque estos tipos estaban alterando las mismas redes del espacio y tiempo con su música para generar algo atemporal, antiguo y trascendental como presente y futuro, tanto así que la historia todavía ha de alcanzarlos a ellos. Y lo digo con todo el peso de la palabra.

Jaki Liebzit. Irmin Schmidt. Michael Karoli. Damo Suzuki. Holger Czukay.


Originalmente, dividido en dos suites. La primera con las tres canciones: 'Future Days', 'Spray' y 'Moonshake'. La segunda con la monumental 'Bel Air'. Todas ellas -a excepción de una- extendiéndose más allá de los 6 minutos, con una fluidez y levedad angelical. El oyente requiere menos cerebro, y más apertura sensorial/emocional para apreciar lo que se encuentra aquí. Submergirse por completo.

Future Days/ el despegue hacia la estratosfera
Moonshake/ gracioso funk desde objetos no identificados

Bel Air & Spray/ proporciones góticas, cúspides elevadas de resonancia. una atemorizante. otra, dulce de nubes.

En conclusión: 40 años más tarde y la banda cumple al pie de la letra el título/propósito, 'Future Days', ¡indeed!.


//para acompañar a Future Days//

|| Talk Talk. Laughing Stock. 1991 ||


Monday, 14 January 2013

Oneohtrix Point Never - Rifts (Re-edición/2012)

Software Records. 2012

El mundo se diluye en una efímera melaza virtual en donde todo el pensamiento cesa <<>> la quietud perturbadora del tiempo infinito virtual que cruza corriente con el tiempo mortal, pútrido y en decaimiento. Hemos sido dominados hasta en las más ocultas puertas de nuestros mundos internos. Somos cyborgs. Alternativamente, hombres esquizoides del Siglo XXI. La telepatía/magia ha muerto. Ha sido brutalmente asesinada por la enclaustrante red wi-fi. ¿Y entonces otra banda sonora para el 'No Futuro', predicho en el 77', y cada vez más tangible? ¡Sí!, Oneohtrix Point Never, -pseudonimo artístico de Daniel Lopatin, ex-bibliotecario, criticado anteriormente en este espacio por sus 'echojams'- ha lanzado música en formatos temporalmente inestables desde mucho antes que fuera un denominador común entre los músicos actuales. Música apocaliptica/retrofuturista/decadente actualmente compilada por segunda vez (2009), en 'Rifts'.

Sé que últimamente he tenido problemas en aceptar música que mira hacia el pasado. Pero hay algo de Point Never que atrapa, hipnotiza, que se vuelve elástico y se estira dentro del marco temporal hasta llegar al hoy. Música ambiente para fantasmas virtuales. Para carcasas de androides que se ahogan entre códigos binarios. Escenas de la aceleración monolítica en Asia. Música New Age sin la trascendencia kitsch. Hombres 'espaciales' asesinos que arrojan cuerpos desde la autopista hasta el fondo de oscuros y profundos pozos  contaminados que reflejan avisos en neón-HD. Pero retornemos a lo básico, la compilación está repartida en tres discos: 'Betrayed In The Octagon', 'Zones Without People' y 'Russian Mind' (33 tracks, 3 horas), organizados de forma maso-menos cronológica  Mi disco favorito hasta el momento es 'Betrayed', el cual  construye momentos bastante siniestros, y ambientaciones circulares que hacen inmediato corto circuito en el cerebro. El resto varia entre bandas sonoras de oscuras películas de ciencia ficción que jamás existieron ('Zones...') y grises matices de electrónica que acuerdan algo a Boards of Canada ('Russian...'), a excepción de la mistericamente llamada, 'I Know It's Taking Pictures From Another Plane (Inside Your Sun)', crudamente grabada a vocales y guitarra psicodelicas.

Vale la pena revisar esta compilación y sentirla como una de esas bandas sonoras de nuestra perdición. Mientras naveguemos en el internet a eso de las 3 A.M., sintiendo que nuestra vida se desvanece frente a la pantalla de un ordenador y nos aterremos de un futuro que ojalá, jamás suceda. O simplemente para quedar en estado catatónico, ni en lo real, ni en lo virtual. 


//cortes.recomendados// 
'Woe Is The Transgression II' (Betrayed In The Octagon)
'Learning to Control Myself' (Zones Without People)
'Melancholy Descriptions Of Simple 3D Environments' (Russian Mind)


//para acompañar a Rifts//

||Klaus Schulze. Cyborg. 1973||

Monday, 7 January 2013

JK Flesh - Posthuman


.3BY3. 2012.

Al parecer, la era de la nostalgia está llegando a su fin. Y la música generada en estos últimos tres años está adquiriendo, poco a poco, un esperado tono sombrío/desesperado que refleja el actual estado de las cosas. Justin Broadrick, participe y co-creador de bandas como Napalm Death, Godflesh y Jesu, ha regresado bajo un nuevo pseudonimo para dar cara con el caótico miasma de una "humanidad" deshumanizada. Se han agotado las ideas de su laureado experimento conocido como  Jesu, la dulce miel de una mezcla entre el shoegaze y el metal que en cierta forma representaba aquella era pasada de ingenuidad y falso confort. Broadrick está mirando a la sociedad occidental desportillada representaba en el abrasivo 'Streetcleaner', a principios de los 90's y llevando esas visiones a su extremo en 'Posthuman'.

Mientras aquellos discos de Godflesh violentaban la mente del escucha como una taladradora automática seguida de martillazos al hierro caliente ad nauseam, aquí se nos hace descender bajo un torbellino de decadencia y ASCO, sin fin. Las formas industriales/metálicas de la música son conducidas a la abstracción con ritmos electrónicos del dubstep (no Skrillex no, ni tampoco SBSTRKT, Burial) que terminan siendo todo menos bailables. El ataque no es visceral en esta oportunidad. Sino psíquico. Futurista. Pero torcido. Las vocales son el doble de repugnantes que en la banda anteriormente mencionada de Broadrick, más escalofriantes que las de Albini en 'Atomizer', como un paciente mental al punto del colapso cibernetico. Gritos maquinales desde una alcantarilla en THX1138 ('visit the future where love is the ultimate crime'). 

La diversión ha terminado. Y el futuro está aquí. En el limbo virtual. 

Una re-imaginación y cruce de la Londres circa. Jack el Destripador y Manchester en los 70's, sin el romanticismo oscuro que permeaba el arte de aquel entonces. Solo un vacío impersonal, y sí, Posthumano. De los discos más ignorados el año pasado, y a la vez más interesantes. No es una escucha fácil. 

Y no debería serla.


//para acompañar a JK Flesh//

Mark Stewart - As The Veneer of Democracy Starts to Fade. 1985.



Killing Joke - Killing Joke. 1980.





Friday, 14 December 2012

Hora Local - Orden Público


Argentina tenía a Patricio Rey y los Redonditos, México tuvo a Caifanes y nosotros pudimos haber tenido a Hora Local. Tiempos de post-apocalipsis, pánico urbano, miseria, radiación. El tranvía en llamas de la portada. Bogotazo una vez más. ¿Acaso no hay tiempos más acordes? '...la tierra se ha partido en dos. Miras las nubes amarillas: es ozono en descomposición. Todos buscamos alimentos y almacenamos botellas de alcohol' Letras sardónicas, grises que se adoptan a la aparente perdición latente del 2012: un vinculo entre el clímax de la guerra fría y el ahora que efectivamente parece colapsar frente a nuestros ojos una vez más. ¿Habrá un ruptura final? Aquí se espera. 'EN LAS CALLES CORRE SANGRE CAE GENTE DESPLOMADA...LOS MINISTROS SE REÚNEN/HAY MEDIDAS PREVENTIVAS'.

La claridad de este disco me pega finalmente la cabeza como piedra a un coco. ¡Qué himnos! Canciones que representaban a una juventud verdaderamente alienada, que podrían estar cantándose una vez más entre nosotros, 'la generación condenada'. Una condensación de las corrientes alternativas musicales de la época en Europa y re-interpretada a nuestra manera (como siempre se debería hacer). 'ahora tenemos el Tifo/y se enferman nuestros hijos/nos engañan los políticos/¡qué bien saliste anoche en el noticiero nacional!' Siempre se me escapa porque aquí jamás triunfo el cine y el rock nacional, al haber obtenido pequeños deslumbramientos de genialidad en ambos campos. Estancados tal vez por los avaros negociantes de la música, la rendición prematura a la falta de medios y reconocimiento y muy probablemente una falta de competencia/hermandad entre artistas, la actitud colombiana de: 'el supremo interés personal encima de el de los demás', falta de una verdadera critica, etc.

Son muchos los factores, pero una cosa que es segura es el oscurantismo que todavía nos permea y el cual nos hace que nos sintamos del putas en nuestra pseudo-intelectualismo, pero seguimos siendo una mala imitación (y además con atrasos) de lo que sucede en Norte América y a lo que le solían llamar el 'viejo mundo', que afortunadamente colapsará dentro de poco ya que obviamente se les está acabando el tiempo. Por ese mismo oscurantismo, 'Orden Público' no es admirado como un clásico, sino como un disco de culto que para los pocos que lo hemos escuchado, se ha quedado en un posible futuro, de algo que jamás pudo ser. ¿Se imaginan que Hora Local fuera una de las bandas más importantes de Latino América? ¿Que se hablara en reverencia de sus letras urbanoparodicadecadentes desde México hasta la Patagonia y luego en Europa? Lo digo con claros fundamentos. Solo falta escuchar las canciones en apéndice de la re-edición del 2007, aquel punk futurista y frenético de '2026' que me quema por dentro de la rabia de no poder saber que hubieran hecho después. Y sin embargo, Hora Local marcaron el génesis para la generación de bandas alternativas de los 90's, que, ¡oh sorpresa! también cayeron en el olvido hasta hace muy poco.

En la burla a ese modelo ajeno a nosotros que hemos devorado tanto, en aquella canción, 'Héroes Americanos', se escucha: 'brindaremos con avellanas cubiertas de chocolate/y tomaremos Gin & Tonic a 27.000 metros de altura/brotaran lagrimas de nuestros ojos/al contemplar la cordillera de los Andes desde la cabina de un Boeing 767/algún día, en alguna parte/seremos héroes por un instante (Bowie)'. Propongo re-descubrir el pasado que hemos ignorado y de una maldita vez re-escribir nuestra historia mientra podamos. Como he repetido antes: cojamos instrumentos, escuchemos cosas que no sean parte de un canon impuesto en la actualidad, cometamos una antropofagia Caicediana y armemos una competencia entre nosotros, hagamos música arte a nuestra manera sin imitar a nadie más. No hace falta tener un presupuesto pequeño burgués o ser parte de una mediocre rosca para lograrlo. Y odiemos a esos treintayalgos que nos preceden por dejarnos asfixiados mientras hacen sus posgrados en Holanda sobre cualquier pendejada y mientras tanto...nada acá, nada acá.

¿Nada acá? ¡JAMÁS! 

Canciones recomendadas
'Hace Frío en el Infierno'/'Londres'/'El Mundo que los hippies construyeron'/ya saben, todo el disco. punto.

Thursday, 13 December 2012

Crystal Castles - (III)


Detesto a Crystal Castles. Y jamás he entendido el gusto por la banda por parte de amigos cercanos, gusto que es más una cosa obsesiva. A mi parecer son una banda que tienen un único propósito de vender una imagen a los medios y los medios a su vez empujan aquella imagen bajo la garganta de chicas/chicos de mi generación, los cuales a su vez reciclan aquella imagen en sus blogs y tumblrs y redes sociales. ¿Pero y la música? Creo que siempre ha sido secundaria. Una banda sonora vacía, frívola para estilos de vidas vacíos y frívolos, para fiestas de desenfreno sexual, drogas, cigarrillos y mucho alcohol, elementos que hoy en día posan como 'rebeldía' para una generación post-alternativa. Este disco no es nada diferente con respecto a lo anterior dicho, solo que ahora se adapta también a las 'necesidades' de esta juventud y su bastardización de la estética "gótica/mística" de los 80's, la cual se ha convertido en algo meramente 'fashion', esa 'moda pasajera' representada en forma musical por irónicos elitistas a finales del 2007 para generar ese detestable sonido Witch House: reciclaje del crunk, el R&B comercial y el mephis rap con 'The Batcave'. 

Y claro, el Witch House tenía que aparecer aquí, ('Affection', 'Transgender').  ¡Infaltable! Hay algo que siempre tuve presente al escuchar el disco, una declaración de la banda, en la que afirmaban que querían generar un ambiente opresivo/asfixiante con esta nueva entrega. Tengo que decir que lo han logrado, claro, un ambiente tan opresivo como el quinto día después de haber asistido a varios after-parties en Ibiza y haberse metido todas las pepas del mundo, con un masivo guayabo existencial o la oportunidad ser invitado a un loft de millonarios que quieren hacer una fiesta dark y todos están vueltos mierda, sacando sangre por la nariz después de aspirado mucha perica. ¡Eso es a lo que yo le llamo opresivo vol. II!

Chistes aparte, no siento esa inaccesibilidad y peso 'emocional' que se le ha asignado en otras publicaciones. Para estos oídos siguen sonando como un rave constante. Punto. No encuentro profundidad alguna en esta música  ni en las letras que supuestamente hablan de 'tácticas del sistema para la normalización de las personas', pero sinceramente no le veo por donde. A pesar de eso hay dos momentos en el disco que podrían trabajarse más en el futuro: el primero es 'Wrath of God' que tiene unos etéreos momentos en la producción y musica (Clan of Xymox vs. Cocteau Twins) que son constantemente arruinados por el TA-TA-TA-TA-TA-TA e 'Insulin', que suena como una cinta dañada de una oscura canción de The Knife. Sin embargo, una vez más, nada por aquí y nada nuevo bajo el sol. 

Monday, 10 December 2012

Radio Pekín #1: And Also The Trees - Virus Meadow


¡Estrenamos el primer podcast del blog, Radio Pekín #1! Dedicado a 'Virus Meadow' de AATT.

ESCUCHEN AQUÍ:



PRIMERA PARTE
1. Intro & Comentario
2. Slow Pulse Boy
3. Maps In Her Wrists and Arms
4. Comentario
5. The Dwelling Place
6. Vincent Craine



SEGUNDA PARTE
1. Comentario
2. Jack
3. Headless Clay Woman
4. Gone...Like The Swallows
5. Virus Meadow
6. Comentario Final


Alternativamente pueden DESCARGARLO AQUÍ:

Parte I

Parte II

Sunday, 2 December 2012

Hora Local (01/12/2012)


Noviembre 30/1ero de Diciembre - Concierto de Hora Local en Asilo Bar.


No sé si haya sido un craso error haber aceptado la invitación al toque de una banda de culto de la escena underground de Bogotá sin haber tenido una previa conexión con ella, haberme aprendido de corazón las letras y de derecha a izquierda o simplemente haberlos escuchado anteriormente. Pero estaba seguro de que esta era una oportunidad única y muy posiblemente irrepetible. Todo esto me haría un posero frente a gran parte del público allí presente aquella madrugada, pero cada vez menos me importa el tipo de prestigio que uno pueda o no tener como escucha, y es muy probable que sí sea posero al fin y al cabo, además, ¿en donde quedó la sorpresa de ir a ver una banda previamente desconocida? Ahora con la hiper-velocidad-'consumista' del internet y con previo aviso, uno puede "devorarse" con afán la discografía completa de una banda antes de que se presenten en un festival o en el barrio en donde uno vive. No sé hasta que punto pueda tener esto gracia o no, si la persona que la escucha realmente está disfrutando la banda o aparentando para no quedar mal frente a los verdaderos 'fanáticos'. El caso, es que a pesar de todo no podía ir al toque sin haber escuchado algo antes y por mi suerte pude encontrar el disco debut 'Orden Público' colgado en la web.

Hubo letras y melodías que impactaron de forma inmediata a mi subconsciente, "lástima no haberlos escuchado antes", pero el detalle de aquel disco quedará relegado por ahora a un 'más tarde'. Enfoquemonos en el toque. La apertura estaba estipulada a eso de las 8 de la noche pero por aparentes problemas tuvimos que esperar yo y un amigo (el cual también contribuye en este blog) una hora de más para poder entrar. Jamás había asistido al lugar de la presentación, pero había escuchado cosas buenas con respecto a los sets de música que suelen pasar los DJ's del bar. Desafortunadamente no fue el caso, fuimos bombardeados por synth pop añejo demasiado afelpado para mi gusto y algunas canciones de la ola madrileña que nunca me ha emocionado mucho al decir verdad, pero que extrañamente combinaban muy bien con las visuales de la serie de Batman que protagonizó Adam West y que estaban siendo proyectadas en dos pantallas del sitio. Luego de un tedioso e interminable set con muchas canciones de B-52's (y ni una sola del debut, ni siquiera Rock Lobster), se presentaba la banda telonera, 'Ceros Humanos' a eso de las 11:50 p.m.

La banda tocaba una mezcla de 'garage punk' y new wave oscuro. Había canciones que intentaban llegar a un momentum, a un climax que jamás se lograba de forma frustrante y no planeada. Faltaba energía, movimiento y las vocales resultaban algo monotonas, aunque no es una banda mala, solo que tambalea en una zona muy intermedia para mis gustos. Luego de un cover 'intento-de-ser-emocionante' de 'Detesto el New Wave' de una banda colombiana para mí desconocida, finalizó el set de los teloneros. Entremesa: punkeras borrachas se tambaleaban encima del escenario, introvertidos miraban desde los resquicios y en las sombras, gente se sollaba bailando 'Lust for Life' de Iggy Pop (la cual detesto) hasta el punto de entrar en trance, amigos, nostálgicos y familia de la banda mientras tanto charlaban con tragos en la mano desde la lejanía y en comodidad. No podía esperar, no sentía un cariño exagerado por la banda, como el de algunos de los que ahí se encontraban: "es como ver a los Rolling Stones colombianos", pero sentía ansias, incertidumbre por estar al frente de una de las bandas de culto del rock Bogotano, de una época en donde todo parecía comenzar a abrirse para que luego las puertas fueran una vez más cerradas frente a nuestras narices. Y yo desconociéndolos hasta ahora. Mis expectativas altas. ¿Funcionaria el experimento?

Sube al escenario Eduardo Arias, con pantalones estilo leopardo y su aparentemente característico sombrero negro. Siguen los dos guitarristas, el baterista y Luis Uriza. Hay problemas cuadrando el audio. Se genera una leve demora, a la cual Uriza y los demás dicen al carajo. Piden que le suban el nivel al microfono de Arias, el cual era uno especial. De repente la banda comienza, con una nostálgica rendición de 'Chica de Chernobyl' con muchos problemas de audio. Siguen sin arreglarse, casi no se escuchan las vocales mientras que las guitarras suenan aun más cristalinas que en el mismo disco y la sección de ritmo, absolutamente crujiente: "¡EL ROCK NO TE NECESITA! COMPRAS LAS REVISTAS EN LAS QUE QUIERES APARECER" todos saltamos, gritamos, a pesar de que me sepa a medias la letra. Como una 'Soledad Criminal', esta canción debería ser un himno del rock colombiano. Una chica o muy pasada de tragos o muy emocionada se contorsiona frente a mí y me toma fotos con flash en la cara mientras se me enredan hilos de su cabello en mi ojo. Y cada vez más cerca. Incomodidad. Gritos de emoción a Ariza, "¡GRANDE GRANDE!"


La energía y ambiente son totalmente punk, hasta por las muy frustrantes fallas de sonido que hacen que Ariza pierda su voz temprano en el set: "porfavor un momento..." grita afónico a los miembros de la banda, grito que por supuesto es ignorado. Una rendición de la post-apocalyptica 'Londres' emociona a la oleada de fervientes fans al frente del escenario, hasta armarse un incendiario pogo que no logro entender por completo hasta que la melodía de la canción, y luego las geniales letras se me quedan pegadas durante todo el fin de semana mientras escribo esta "reseña". A pesar del sonido, la banda toca con más energía aun que otros grupos actuales: hay derramadas de cerveza, caída de atriles y aparatos y la rotura de un techo del bar en menos de dos canciones. Hay sonrisas por parte de los miembros de la banda, felicitaciones mutuas, Eduardo Arias, que tiene un aire frío de cyborg interrumpe con monólogos actualizados usando su humor negro frente a Uribe, la seguridad democrática y la situación en San Andrés.

Los tres momentos estelares fueron cuando tocaron 'Orden Público Alterado', que generó otro pogo, interrupciones emocionantes dignas de una montaña rusa (y eso que jamás he montado en montaña rusa) y en la que Ariza casi se revienta las vocales. 'Hace Frío en el Infierno', en donde se sentía un aire de feliz satisfacción por la banda, de agradecimiento casi. Y un reprise de 'Londres', en donde sufrí un ligero golpe en la quijada y una intencional patada en el trasero por parte de alguien a quien no le caí muy bien que digamos. Y así como así terminó el toque. No había necesidad de añadir o pedir más. Al final de la noche y a pesar de mi disgusto con el ambiente, pensé "pudo haber sido de otra manera", aunque también pensándolo de otra forma es una de las experiencias musicales que jamás olvidaré, me quedé con ganas de ver a Hora Local una vez más...Ariza gritaba durante el concierto: "¡yo soy como ustedes muchachos! ¡yo soy uno de ustedes también!", y a pesar de que se hubiera congelado el tiempo en la nostalgia de lo que pudo haber sido, no había nada más sino asentir y creerle con todo el corazón.

Tomé algunas fotos con una camara bastante rudimentaria y con un enfoque aleatorio, sin embargo pueden verlas aquí (via flickr): 

http://www.flickr.com/photos/90675164@N05/sets/72157632151538514/with/8236256219/